martes, 16 de agosto de 2016

Ser terapeuta


Siento que ser terapeuta es una bendición. Ver cómo los otros se abren a la vida es extraordinariamente satisfactorio. La terapia es la forma más evidente de observar la propagación por ondas concéntricas. En cada una de mis horas de trabajo tengo ocasión de transmitir partes de mí, de lo que aprendí de la vida.
La idea de brindar ayuda a los demás mediante una terapia intensiva que se enfoque en temas interpersonales y existenciales y dé por sentada la existencia del inconsciente es muy valiosa para mí. Mi deseo de mantenerla viva y transmitírsela a otros le da sentido a mi existencia y me insta a seguir trabajando y escribiendo. Lo único que me importa es el mundo humano, el mundo de las relaciones humanas.
El trabajo es tan satisfactorio que lo haría gratis. Es un privilegio (153)
La riqueza de los vínculos atempera el dolor de la transitoriedad.
Mi escala de valores está encabezada por el cuidado de mi paciente. No permito que nada interfiera con ello. No puedo imaginarme socavando un sistema de creencias que haga que una persona se sienta mejor, por más que tal sistema no tenga sentido para mí.(161-162)
Tampoco creo que se deba dar soluciones; más bien, encontrar la manera de que el otro encuentre sus respuestas, al estilo de Sócrates. (121-122)


Mirar al sol
pp. 140-141 

domingo, 14 de agosto de 2016

Conexión en la Relación Terapéutica


- Tu deseo de sobrevivir y tu temor a la aniquilación siempre estarán ahí. Son instintivos, forman parte de nuestro protoplasma. (Me recuerda a Bruce Lipton con sus dos modos de existir: el de crecimiento -apertura- y el de protección -cierre-).
- Lo más efectivo para disminuir la ansiedad ante la muerte como para aprovechar la experiencia del despertar, de modo que sirva para el cambio personal, es la sinergia entre las ideas y la conexión íntima de las personas.
- Los seres humanos estamos hechos para conectarnos con los demás.
Nuestra necesidad de pertenecer es poderosa y fundamental.
- Hay dos clases de soledad: la cotidiana y la existencial.
La primera es interpersonal y consiste en el dolor de verse aislado de las demás personas. Se relaciona con el temor a la intimidad, o a sensaciones de rechazo, vergüenza o de no ser querido. De hecho, la mayor parte de la labor terapéutica está orientada a ayudar a los pacientes a formar relaciones más íntimas, sólidas y duraderas con los otros.
La segunda forma de soledad, el aislamiento existencial, es más profunda y surge de la separación entre el individuo y el resto del mundo. Nacimos solos y solos moriremos, pero sobre todo, cada uno vive en un mundo que sólo él conoce.
- La historia y la mitología están colmadas de los intentos de la gente por mitigar el aislamiento del morir.
- La EMPATÍA es la herramienta más poderosa con que contamos para conectarnos con los demás. Nos permite sentir en un nivel profundo lo que siente el otro.
No puedes conectarte con los temores de los otros si no estás dispuesto a enfrentar tus propios temores y unirte al otro en un terreno común. Sacrificarse por el otro es la esencia de un acto de compasión y empatía.
- La presencia es poderosa como medio de ayuda.
La conexión es fundamental. Seas familiar, amigo o terapeuta, zambúllete. Acércate de cualquier manera que te parezca apropiada. Habla desde el corazón. Revela tus propios temores. Improvisa. Contén al que sufre de cualquier manera que lo conforte.
La revelación hace la diferencia entre un terapeuta formado en la tradición de "impenetrabilidad" y "neutralidad" y un amigo que se presenta tal cual es.
En las relaciones estrechas, cuanto más se revela uno sobre las propias sensaciones y pensamientos, más fácil le es revelarse al otro. La autorrevelación desempeña un papel crucial en el desarrollo de la intimidad.
- La relaciones íntimas me ayudan a sobreponerme al temor a la muerte.
Las ricas oportunidades de vincularse son precisamente lo que hace que la terapia sea tan satisfactoria para el terapeuta. Procuro relacionarme en forma íntima y auténtica con cada paciente, en cada sesión. (152)


Irvin Yalom
Mirar al sol
pp. 103-115 

jueves, 11 de agosto de 2016

Relación Terapéutica en Gestalt


- Terapeuta tiene sentido etimológico de "servidor".
- Servidor tiene su etimología de "poner atención", "estar atento".

Las palabras terapia y tratamiento están emparentadas no a la enfermedad sino al servicio, a la vigilancia, al awareness.
El gestaltista está más en su lugar frente a UNA PAREJA: persona con la cual se está asociado, con quien se tiene una conversación o con quien se establece una relación. Un PROTAGONISTA: actor principal que juega el papel principal en un asunto.

IMPLICACIÓN CONTROLADA

El terapeuta y su cliente son dos "partes" comprometidas en una relación "dual" auténtica, aunque sus estatus y sus papeles sean diferentes.
El terapeuta no está retirado...tampoco en una empatía de "consideración positiva incondicional", diga lo que diga y haga o que haga...No busca comprender y mantener el síntoma...Comparte una aventura de dos en una relación de SIMPATÍA (opuesta a la empatía rogeriana  y la apatía psicoanalítica).

"La Gestalt fomenta la simpatía: el terapeuta está presente como persona en una relación actual "Yo/Tú" con su cliente. Despierta el awareness de este último en su interrelación con el medio (que es aquí el terapeuta) y explora deliberadamente su propia contratransferencia como "motor" del tratamiento".

Está centrado en el cliente pero también está centrado en sí mismo, atento a lo que siente en este instante...y no duda en compartir deliberadamente una parte de lo que siente con él. No es neutro, sino comprometido, con una autenticidad selectiva, una implicación controlada.

No es el terapeuta el que empieza el trabajo, pero tampoco acepta pasivamente cualquier cosa. Su papel es, en suma, el de permitir y favorecer, y no el de comprender o el de hacer, ni de preceder ni de frenar al cliente, sino acompañarlo.

CATALISTA

Una imagen del terapeuta ayudado por las sustancias químicas catalizadoras que:
- Acelera y amplifica las reacciones debido a su presencia;
- Actúa por intervenciones con dosis muy bajas;
- No desplaza el equilibrio interno sino que permite solamente alcanzarlo con mayor rapidez;
- Su poder está fuertemente ligado a su propio estado físico;
- Se encuentra inalterado cuando la reacción se termina.

TRANSFERENCIA

- Lo importante de la psicoterapia es el encuentro.
- El encuentro no busca modificar las cosas o lo eventos, sino la PERCEPCIÓN INTERNA QUE SE HACE EL CLIENTE DE LOS HECHOS, DE SUS INTERRELACIONES Y DE SUS MÚLTIPLES SIGNIFICADOS POSIBLES. No se busca transformar la situación externa sino la percepción interna que tiene el cliente de la situación. El trabajo psicoterapéutico favorece una REELABORACIÓN DEL SISTEMA INDIVIDUAL DE PERCEPCIÓN Y DE REPRESENTACIÓN MENTAL.

El trabajo psicoterapéutico no tendrá como fin únicamente poner al día los recuerdos perdidos (el por qué), sino también reparar los azares y las distorsiones de la relación presente (el cómo). Mientras que el cliente con mucha frecuencia está centrado sobre el contenido de su discurso o de su acción, el terapeuta de Gestalt se interesa primero en la forma, en el proceso en curso; notamos en ellos una inversión de la figura y del fondo.

"Polarizado en el aquí y ahora de la relación actual, Perls (así como Rogers), adopta UNA POSTURA EXTREMA, MANIFIESTAMENTE REACCIONARIA A CIERTAS FORMAS GROTESCAS DEL PSICOANÁLISIS, Y LLEGA A NEGAR LA FRECUENCIA Y LA IMPORTANCIA DE LOS MECANISMOS TRANSFERENCIALES".
La mayor parte de los gestaltistas no discuten la influenicia de los fenómenos transferenciales, pero se cuestionan (y divergen) en cuanto a la oportunidad de su explotación deliberada.

MANIFESTACIONES ESPOTÁNEAS DE TRANSFERENCIA

Persisten aun si el terapeuta se esfuerza en quitarlos en la medida que aparecen.

LA RELACIÓN ACTUAL Y LA CONTRATRANSFERENCIA

Establezco una relación personal actual:
- En empatía con el cliente (es decir con él)
- En congruencia conmigo mismo (es decir en mí)
- En simpatía en la relación yo/tú (es decir entre nosotros)

Las actitudes terapéuticas de sostén comprensivo y frustración oportuna, favorecen la autonomía del cliente.
El terapeuta gestalt no duda, si es necesario, en expresar su propio sentimiento en la situación del momento, para im-plicarse, no para ex-plicarse.
Recordar la IMPLICACIÓN AUTÉNTICA, CONTROLADA Y SELECTIVA: yo pienso todo lo que digo, pero no digo todo lo que pienso, y no hago todo lo que deseo.

El terapeuta se esfuerza en limitar la transferencia del cliente, estando atento para aprovechar deliberadamente su contratransferencia, principalmente su awareness permanente de su propio sentimiento emocional y corporal en eco al comportamiento verbal o gestual de su cliente.
Este análisis "en caliente" de la contratransferencia presenta un doble interés:
- Para el terapeuta, permite el control de su implicación, ayudando a conservar su equilibrio personal frente a los estrés múltiples inducidos por el cliente.
- Para el cliente, puede favorecer una toma de conciencia de sus mecanismos de huida del contacto, resistencias, o pérdidas de la función yo del sí mismo (proyección, introyección, etc.)

TRANSFERENCIA DEL TERAPEUTA

La "neutralidad" absoluta del terapeuta es un mito...Por otra parte, la no intervención es ya una toma de posición, con frecuncia muy inductora, y la retirada aliena en ocasiones más que la "pro-vocación" ("llamado" a una reacción del otro)

EL CONTROL: PRUDENCIA Y AVENTURA

El principiante debe ser capaz de afrontar con suficiente facilidad al menos cinco tipos principales de dificultades existenciales comúnmente manifestadas por los clientes: la soledad, la duda, la agresividad, la sexualidad, la muerte.


La Gestalt, una terapia de contacto
pp. 163-170, 172-174

sábado, 6 de agosto de 2016

Ontología del límite


- El hombre no es un ser completo. El límite ontológico es el primero en entreverse. El hombre es SER LIMITADO. SER ES RECIBIR LÍMITES.
Además, ante sus límites el hombre nunca tendrá ningún dominio.
Nace y muere desprovisto de cualquier control
Podemos dar cuenta de límites GENÉTICOS, CIRCUNSTANCIALES, OPCIONALES (decisiones) y EXISTENCIALES.
Los límites existenciales son los que nos vuelven más frágiles. Ser es enfrentar límites. Demandan la medicina de la compasión.
Si viajar es descubrir nuestra vulnerabilidad, la FUNCIÓN DE LA ÉTICA SERÁ LA DE AYUDARNOS A DESEMPEÑARNOS Y A CONDUCIRNOS ANTE TALES VICISITUDES.
CONCEBIMOS LA ÉTICA DEL VIAJERO COMO EL ARTE DE ORIENTARSE EN MEDIO DE LAS VICISITUDES.
El término "vicisitud" puede aplicarse a percances o incidentes que introducen una alternativa o coyuntura diversa de la situación existente: frustración, soledad, culpabilidad, angustia, envejecimiento, enfermedad, separación o pérdida de un ser querido, etc. Estas experiencias, como primer efecto, sumergen al hombre en una profunda desorientación con respecto a su propio ser.
Lo que queda amenazado en primera instancia, al contacto con el límite existencial no es el sentido de la vida, como pensaría Viktor Frankl, sino la misma orientación o dirección del ser ante su indigencia, es decir, la posición o alineación del individuo ante la propia realidad finita.
La orientación precede a la significación. La voluntad de sentido en una dimensión profunda es indigencia de orientación. El sentido de la vida es sólo una consecuencia de la actitud que asumimos ante la indigencia. SI NO HAY RESPETO DE LOS PROPIOS LÍMITES, TAMPOCO HAY SENTIDO DE VIDA.
¿Por qué cuesta tanto trabajo acoger nuestros límites? Porque suscitan miedo. Nos inquieta y traumatiza la idea del límite. A consecuencia del límite se deja de ser.
Ante los límites existenciales el primero en aparecer es el rechazo a la realidad, luego viene el autorrechazo (enojo, desilusión, desprecio).
La Terapia de la Imperfección estudia al hombre desde sus límites, no desde sus ideales, pero no es ajena a un ideal ético. La Terapia de la Imperfección es contraria al mito de la perfección, no a los ideales en sí mismos. Un ideal que pierde de vista la indigencia, pierde de vista al hombre entero.
El mito de la perfección impone estilos de vida que no consideran la realidad de nuestro equipaje. Ésto nos genera más problemas y nuestro equipaje adquiere mayor peso.



Ética para errantes
pp. 44-49 

domingo, 31 de julio de 2016

Mitos de Sí y de la Pareja


- En el hemisferio izquierdo del cerebro se genera la CONCIENCIA NARRATIVA, que se encarga de integrar nuestras experiencias para crear una historia de nosotros, de lo que somos y de lo que aparentamos ser, es una parte del yo, de la propia identidad.
- Estas historias suelen ser EVOLUTIVAS, es decir, que se modifican con el tiempo y la incorporación de nuevas experiencias y con la presión de la necesidad.
Muchas veces estas historias son muy RÍGIDAS y persisten, aun cuando son manifiestamente inútiles o dañinas.
- Las personas no suelen revelar fácilmente las historias sobre la identidad, sino que muchas veces poseen historias alternativas en las que se muestran en forma ideal, como hubiesen deseado ser o como creen que los otros esperarían que fuesen; este es el MITO DE SÍ MISMOS.
- Un escollo en el trabajo con las creencias es la confusión que ocasionan los mitos de sí mismos y los MITOS DE PAREJA, los cuales surgen con la finalidad de protegerse de explicaciones dolorosas o lesivas para la autoestima. Algunas parejas construyen mitos de la vida en común, de la clase de pareja que son o de la forma como han resuelto sus dificultades.
- No se debe caer en la tentación de pensar que estas personas están equivocadas o que son patológicas; LO IMPORTANTE ES ENTENDER LA NECESIDAD DEL MITO, encontrando las creencias que dañan la autovaloración, y ayudar a la pareja a construir creencias más funcionales.


Amores que duran...y duran...y duran
pp. 204-206 

sábado, 30 de julio de 2016

¿Soy yo el problema?


Una noche, varios estudiantes esparcieron queso Limburgo sobre el labio superior de un compañero de cuarto mientras éste dormía.

Al despertarse, el joven sintió el mal olor y exclamó: "¡Esta habitación huele mal!"
Se asomó al pasillo y dijo: "¡El pasillo huele mal!"
Saliendo del dormitorio dijo: "¡El mundo entero huele mal!"
¿Cuánto tiempo crees que tardó en darse cuenta de que el problema estaba debajo de su nariz?
Es fácil, y hasta nos resulta natural, encontrar defectos en el mundo que nos rodea, y seguir ciegos a la manera en que contribuimos al problema. ¿Seremos nosotros el problema?

viernes, 29 de julio de 2016

Lo que Tú y Yo estaremos haciendo en terapia

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro, pero cuando me necesites estaré junto a ti en tu presente.
No puedo evitar que tropieces, solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos, pero podré disfrutar sinceramente cuando te vea feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida, pues solamente me limito a apoyarte, estimularte y ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar, ni te voy a decir cómo actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para que tú aprendas a crecer y actuar.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser, ni pretendo cambiarte, solamente puedo quererte y quiero recibirte así, tal y como eres; y ser tu compañero en este proceso que acabas de iniciar...

Autor desconocido
Texto tomado de la red

viernes, 22 de julio de 2016

Lenguaje simbólico


Fue Carl Gustav Jung, como señalábamos antes, quien empezó a utilizar los cuentos y el lenguaje simbólico como herramienta equilibradora, como una experiencia emotiva que sana nuestro corazón y nuestras entrañas.
El lenguaje simbólico sirve para abrirse a la dimensión de la conciencia y tiene grandes resonancias en nuestro interior. Su efecto es similar al de la música, que tiene la capacidad de transportarnos más allá de nosotros. Con el lenguaje simbólico sucede lo mismo. Además, nos libera de algunas limitaciones, lo cual nunca viene mal.
El lenguaje simbólico alimenta el contenido de las expresiones artísticas, los sueños, los cuentos tradicionales y los mitos. La diferencia está en que unos son producto de la creatividad individual
(sueños, poesía, literatura, música, arte) y otros de la creatividad colectiva, llegando a formar parte de la tradición de diferentes generaciones, de un pueblo, de una cultura, de una civilización y hasta de la humanidad. Con la denominación de «cuentos de hadas» tienen ese toque que une lo que llamamos real y lo que reconocemos como fantástico.
Estas antiguas historias, además, proponen «ejemplos», en un sentido amplio de la palabra, por su propia condición simbólica y por las creencias que comparten con todas las civilizaciones. Si estos cuentos trascienden el tiempo y el espacio, tal como lo hacen, es quizá porque aluden al mundo interior, al alma y al sentido de la vida.
La gran ventaja del lenguaje simbólico es que cada uno puede entender la realidad a su medida sin necesidad de lecciones magistrales. Nos convertimos en nuestros propios maestros porque escuchamos nuestra voz interior y a ese gran maestro que lo habita y al que tantas veces queremos escuchar pero no sabemos cómo. Así que en realidad en este libro te invitamos a emprender un viaje maravilloso hasta ese maestro. No se trata de aprender frases milagrosas ni recetas que parecen funcionarle a todo el mundo menos a uno. Se trata de reconocer nuestras propias herramientas y utilizarlas a nuestra medida. Y de paso podrás conocer tus ranas, tus princesas y tus príncipes, para que no te tomen por sorpresa cuando se sienten olvidados, ni te asusten o te esclavicen, sino para cuidarlos y permitir que sean felices y coman perdices.
Cierra los ojos y repite conmigo: «Érase una vez…» y déjate llevar por la magia. Si te asusta, basta abrir los ojos para salir del cuento. ¿Te vienes?


Coaching mágico para convertir a tu rana en príncipe
pp. 20-21